Compungido, con semblante serio y enfadado, muy enfadado. Así compareció ayer el técnico del Hércules, Josu Uribe, a la conclusión del encuentro. Su cabreo fue doble. Por una parte, por la derrota en sí, y por otra, por la forma en que se produjo. «No hemos hecho un mal partido. En la primera parte hemos tenido opciones para adelantarnos y ellos no han tenido casi ocasiones. Y en la segunda el partido estaba donde queríamos. Pero se fue al traste en dos jugadas desgraciadas», aseguró el prparador blanquiazul.
Uribe reconoció que ambas «rompieron el partido», dijo que la derrota de ayer «es un palo para todos» y lamentó profundamente la pérdida de los tres puntos. «Estoy muy jodido y preocupado. Soy mal perdedor y voy a pasar un par de días bastante difíciles», aseguró.
El técnico también se refirió a su apuesta de jugar con dos delanteros de inicio - Moisés y Xisco - y dijo que «a veces, tener dos delanteros no mejora el resultado. Pero hoy (por ayer) no creo que el partido se haya decantado por eso, sino por dos jugadas desgraciadas». Por último, Uribe evitó analizar la actuación arbitral, muy discutida por el púb lico, aunque aseguró que Mármol le dijo que no había tocado al jugador del Castilla en el penalti.















