Bueno pues, ya está hecha. Un maratón más, el cuarto. Y cada uno, tan duro como el primero.
El día empezó a las 5 de la mañana. Desayuno con cereales y viaje para Valencia. A las 7 y cuarto ya estábamos aparcando cerca de la salida. Una vueltecilla para állá y a prepararse para la salida. Ahí os dejo una foto detras de las rejas, ya a punto de salir.
Se anunciaba lluvia desde hace días para el domingo, y acabó lloviendo. A ratos y sin molestar demasiado, pero al estar nublado toda la carrera se acentuaban un poco los 8 ó 9 grados que marcaba el termómetro. Una temperatura agradable para correr.
Los primeros diez kms, perfectos. Salida desde el Paseo de la Alameda, Ciudad de las Artes y las Ciencias y bajada al puerto, volviendo por la Avda. de los Naranjos y Blasco Ibáñez casi hasta la salida. A 5:29 el km, la media prevista para hacer cerca de 3:50, que era mi objetivo. Los siguientes 10 km, cruzando el río, y hasta la media maratón, cerca del estadio del Levante, también al mismo ritmo. Paso a 1:55, en el tiempo previsto.
Después de dar vuelta a una gran avenida -no recuerdo el nombre-, volvemos a bajar otra vez paralelos al cauce antiguo del Turia para llegar al km 30 cuando lo volvemos a cruzar. Sigo al ritmo previsto, de 5:30, a 2:46 en ese km 30. Pero ahí, como siempre, empiezan los problemas. Llega el tío del mazo en el km 30 y, lo que parecía controlado, se viene abajo.
A partir del 31 y 32 volvemos a la vuelta inicial, pero ya veo que voy subiendo el paso por km hasta más de 5:40. Bueno, eso puede ser aceptable. Intento regular y que km no se vaya a más de 5:40, incluso 5:50. Con eso, voy bien para bajar de los 3:57 que hice en Barcelona el año pasado. Pero, a partir del 34 y el 35, no puedo ni soportar ese ritmo. Empieza a dolerme el cuádriceps de la pierna izquierda, luego el piramidal derecho, me duelen también los isquiotibiales... en fin, una ruina. A partir de ahí, sólo me voy planteando la carrera de cien metros en cien metros. Quedan todavía 7 kms, una distancia despreciable en un rodaje normal, pero que se me harán eternos después de llevar ya 35.
Bajo inevitablemente el ritmo y empiezo a marcar ya los kms por encima de 6:00. Alguno, casi a 6:30. Me duele todo horrores, ya sé que no voy a hacer el tiempo que esperaba. Pero me niego a dejarlo. He corrido 21 medias y tres maratones, y no he abandonado en ninguno. Tampoco he andado en ninguno. No voy a hacerlo ahora. Así que aprieto los dientes, bajo el ritmo hasta donde puedo soportarlo, y me dispongo a terminar como buenamente pueda.
Llego al km 40 todavía en condiciones de bajar de las 4 horas. Intento apretar un poco el ritmo para hacer esos últimos 2 kms a menos de 6:00, pero es imposible. El cuádriceps me mata y tengo que volver a aflojar. Al final, 4:01, se me escapa el límite de las 4 horas por poco. Pero, al menos, he conseguido acabar la carrera, y sin poner pie a tierra. La próxima será mejor -espero

-.