
La Policía Local de Elche ha intensificado las acciones contra el consumo de alcohol en la ciudad. Los operativos arrancaron el pasado mes de octubre con la puesta en marcha de controles periódicos en los locales de ocio nocturno y establecimientos de venta de bebidas para evitar el acceso de los menores a estos productos. Las actuaciones, a las que se suman las desarrolladas para ganar el puso al popular botellón, han cerrado este primer mes de rodaje con unas quince actas levantadas.
Con la vista puesta en los menores y en el consumo de alcohol sobrepasando los límites. La Policía Local de Elche ha intensificado la vigilancia en la ciudad aumentando los controles en los establecimientos de ocio nocturno, así como las acciones a pie de calle para echar el freno a los populares botellones.
Tras el verano y el regreso a las ciudades, los agentes han vuelto a poner en marcha, a principios de este mismo mes, el operativo de vigilancia en materia de alcohol. Un plan de acción que ha cerrado su primera etapa de rodaje con unas quince actas levantadas por venta e ingesta de alcohol en la vía pública.
La crisis y sus efectos en los bolsillos de los más jóvenes está acentuando, según fuentes policiales, la opción de capear los precios de las copas bebiendo en la calle. Una tendencia que, junto al cerco aplicado por los efectivos en puntos donde el consumo suele ser constante los fines de semana, está dibujando un nuevo escenario del botellón en la ciudad. Zonas como las inmediaciones de la Universidad Nacional de Educación a Distancia de Elche (Uned), la ladera del río o el aparcamiento del campo de fútbol y algunas calles cercanas figuran en este mapa de puntos candentes, según las mismas fuentes.
Las quejas reiteradas por parte de los vecinos en espacios como el campo de fútbol han llevado a los agentes a plantear nuevas vías de actuación, entre las que figura acotar y cerrar las zonas de estacionamiento. Una medida que se llevó a la práctica tras la clausura de la temporada deportiva, para evitar el consumo de bebidas y la música en los coches a altas horas de la madrugada.
Asimismo, el trabajo policial centra también su radio de acción en la otra cara de la moneda, en la que los propietarios de locales de ocio y de comercios en los que se dispensan bebidas juegan un papel vital en materia de prevención y consumo.
De esta forma, a largo del pasado mes se han puesto en marcha medidas de supervisión para certificar que los establecimientos cumplían los denominados horarios "light", franjas en las que la venta de alcohol y de tabaco queda prohibida a los menores de edad. A lo largo de este periodo, las actuaciones han finalizado con un balance positivo, al no registrarse "incidencias destacadas", expusieron desde la Policía. Estas medidas se han extendido también a las fiestas en locales particulares, con motivo de celebraciones como puede ser el caso de Halloween, donde "se vela igualmente por que los más pequeños no tomen alcohol".
La vigilancia comprende, de igual forma, a aquellos comercios 24 horas para conseguir "que no incumplan" los horarios de venta de alcohol, conductas que ya han motivado diversas sanciones. Pese a todo, la mayor parte de los toques de atención se han tramitado por consumo en la vía pública. Unas amonestaciones que, en el caso de los menores, concluyen con el envío del acta de denuncia a la familia de los jóvenes.
Diario Informacion



















