La condesa Ermengarda de Carcassonne vendió en el 1067 sus condados occitanos a su pariente Ramon Berenguer I de Barcelona. A la muerte de Ramon Berenguer II en el 1082, el hijo de la condesa Bernat Atò recupera las tierras de Carcassonne, pero como vizconde y declarándose vasallo del Casal de Barcelona.
Ramon Berenguer III el Grande (1093-1131) se casó con Dolça de Provenza, incorporando por tanto el condado de la Provenza en el 1112 a sus dominios catalanes.
En 1157 el vizconde de Carcassonne Ramon Trencavel I reconoce como soberano Ramon Berenguer IV de Barcelona, diez años después Roger II de Carcassonne hace una demostración igual ante el rey catalán Alfons I.
En el siglo XIII el casamiento del rey Pere con Maria de Montpellier convierte al rey catalán en el señor de Montpellier (1204), pero además las casas de Foix y Comenge, la dinastía catalana de Bearn y finalmente el Trencavel, vizcondes de Carcassonne, Beziers y Albí demuestran claramente la importancia que podían tener las tierras occitanas para los catalano-aragoneses.
A principios del siglo XIII, el conde de Tolosa que era el rival más poderoso en las disputas sobre los derechos feudales occitanos, establece lazos familiares entre dinastías, así tenemos que en el 1204 el conde Ramon VI de Tolosa se casó con Elionor, hermana del rey catalán Pere, después Ramon VII hijo del occitano se casa con la otra hermana del rey Pere, Sança. No es de extrañar pues, que en los momentos de la cruzada contra el Languedoc, Ramon y toda Tolosa reconozcan a Pere como rey, se declaren feudatarios y le pidan ayuda. Dadas estas circunstancias del proyecto de la Confederación Catalano-Aragónesa-Occitana no es de extrañar que Francia y Roma refuercen sus lazos para intentar que este proyecto de formación nacional no llegue a buen término, a los franceses les molestaba por el peligro que como superpotencia económica de la época podría llegar a ser, y a la Iglesia tampoco le interesaba que los catalanes, aliados habituales de los ingleses y estos últimos contrarios de Roma, y aún menos les interesaba que triunfara un movimiento socio-religioso como el cátaro de cariz progresista que podría llegar a hundir la religión católica.
El desenlace de la guerra entre las alianzas Barcelona-Tolosa y Roma-Paris es ya lo suficiente conocido, marcando el futuro de la historia de Europa.
Hace falta tener en cuenta que en el tiempo de los cataros el Rossellon, estaba plenamente integrado al condado de Barcelona y a la Corona de Aragón. Destacaremos también que las relaciones entre Occitania y Cataluña eran de cariz familiar, cultural y político, y hasta algunos historiadores han llegado a asegurar que las cruzadas contra los cataros fueron instigadas por el rey de Francia con la ayuda del papa, por el miedo que el rey tenía a una eventual unión entre occitanos y catalanes que hubiera dado como resultado una superpotencia económica, social y política, cosa contraría a los intereses de Francia y de la iglesia católica.
en Cataluña el catarismo existió y perduró durante muchos años, pero no con la intensidad de Occitania. Un claro ejemplo es Arnau el vizconde de Castellbó y su familia, como mínimo así lo argumenta la inquisición en Cataluña dirigida por Ramon de Penyafort y el beneplácito del rey Jaume I. Los cuerpos de Arnau y de su hija Ermessenda de Castellbó (esposa de Roger Bernat II de Foix) fueron exhumados para quemarlos y dejar que sus cenizas se las llevara el viento, bajo las órdenes de la inquisidor Fray Pere de la Cadireta, pero el pueblo de Castellbó, indignados con los hechos arremetieron con piedras contra él hasta dejarlo muerto a pocos pasos de la villa, según nos lo hace saber Esteve Albert en su poema dramático sobre Arnau de Castellbó. La inquisición "demuestra" que Ermesenda pertenecía a la disciplina de los "Bons Homes" (Buenos Hombres, por el hecho de que ya en su casa se respira un cierto ambiente hereje pero no podemos dejar de banda que fue la mujer de Ramon Bernat de Foix y que vivió precisamente en Foix. Ermesenda recibió el Consolamentum en su lecho de muerte. Todo parece que la cátara de la familia era pero, la condesa de Foix, que vivió con la tía de su marido, la gran Esclarmonde de Foix, perfecta y cabeza de una casa a Pámies, esta y la madre de Ramon Roger podían haber sido unas buenas conductoras del catarismo hacia Ermessenda.
Volviendo otra vez a Castellbó, diremos para demostrar la herejía del vizconde Arnau que estaba emparentado con otros simpatizantes cataros del otro lado de los Pirineos, en el llenguadoc La familia Niort estaba emparentada con la familia de Castellbó por las bodas de la hermana de Arnau con Ramon de Niort. La madre de los Niort, también de nombre Esclarmonda, que es reconocida por el papa como herética convencida. Arnau por lo tanto tenía hija y hermana cataras, lo que no podemos saber es si abrazaron la religión de sus maridos, o por el contrario, se emparentaron con estas familias por que las chicas eran de la misma convicción religiosa. En las declaraciones inquisitoriales si que se dice que en Castellbó se celebraban ritos cataros; Andreu Bretós de Berga nos dice que vio al Diaca Guillamos Clergue y a sus socios predicando delante de Arnau y de otros caballeros.
Hay testigos de la presencia de Arnau en Mirepoix, y no faltan las afirmaciones de quienes dicen que en Castellbó había un diaca titular.
Comprende siete regiones históricas, en la mayor parte de los cuales se habla algún dialecto del occitano: Gascuña y Guyena en la zona occidental; Lemosín y Auvernia en el norte; el Delfinado y Provenza en la zona oriental y Languedoc al sur. Occitania no tiene ninguna entidad política, por lo tanto no es posible identificar una capital.
Administrativamente, el ámbito cultural occitano se extiende por:
* Las regiones francesas de Aquitania (salvo el País Vasco francés), Mediodía-Pirineos, Lemosín, Auvernia, Languedoc-Rosellón (salvo el departamento de los Pirineos Orientales, que es de lengua y cultura catalana), Provenza-Alpes-Costa Azul y parte de Ródano-Alpes, Poitou-Charentes y Centro.
* El Principado de Mónaco (más por su situación geográfica que por el uso real de la lengua occitana en él).
* Las Valadas Occitanas en el noroeste italiano (mayoritariamente en la región del Piamonte).
* El Valle de Arán en Cataluña (España)
Dado que segun el secesionismo valenciano el valenciano es lengua lemosina, y el frances viene del latin y del dialecto provenzal del occitano, esto da lugar a la unidad de la lengua OCCITANO-CATALANA-VALENCIANA.
Y para mas unidad lingüistica ya a la raiz latina...
"no que ací ja se parlava valencià quan vinguí jaime I"









