Rodrigo Rato debió ser el sucesor de Aznar y no lo fue probablemente porque aquello no fue una elección sino una designación. El ungido fue Mariano Rajoy porque era más fácil de manejar desde la sombra y porque la influencia de la FAES estaba predestinada a tejer los hilos del poder de La Moncloa que por aquella época tenía consideración patrimonial en el entorno de José María Aznar.
Para eso se pergeño una fundación alimentada por el dinero de las grandes corporaciones en una operación de privatización sabiamente calculada. Luego las cosas se torcieron: Mariano Rajoy perdió las elecciones y ahora no resulta tan fácil regresar a La Moncloa.
Rodrigo Rato dispone en el FMI de tratamiento de jefe de estado, avión privado para sus desplazamientos y un sueldo que asustaría contemplarlo a la mayor parte de los mortales. Ahora ha decidido abandonar su canonjía para regresar a España aduciendo motivos personales. También ha dicho que entre sus planes no está entrar en la política.
Solo hay a la vista dos líderes en el PP capaces de hacer creíble un corrimiento de este partido hacia el centro: Rodrigo Rato y Alberto Ruíz Gallardón. El primero tiene su prestigio intacto gracias a la distancia que puso a los últimos días de la política de Aznar y el segundo a su carrera de fondo de la que no es menor escenario su confrontación con Esperanza Aguirre.
El liderazgo de Mariano Rajoy está amenazado con la presión de las próximas elecciones generales. Si vuelve a perder, como pronostican todas las encuestas, sus días políticos están acabados. Y, desde luego, con la política que está haciendo es casi imposible que gane. Seguiremos atentos a los acontecimientos de Génova.
POR CARLOS CARNICERO:

P.D Gentes como losantos esta preocupada de que vuelva un centrista al ruedo politico.. ya que si rajoy se descabra.. Rato estará alli para salvar al partido. El no ha descartado nada, pero volveria a 1º linea si se lo piden..






