¿Cuántos años llevábamos esperando un Elche devora récords, líder intratable, invicto, equipo que se pone el mono de trabajo o se arremanga para sufrir?. Pues ya está aquí. Dejemos ya de mirar el retrovisor, de la historia acumulada, de las alegrías y decepciones que siempre ha dado esta entidad. Este año, más que nunca, hay que ser y estar con el Elche.
Creo sinceramente que aun con todo el camino que queda por recorrer, este puede ser el gran año, el que muchos estábamos esperando para ver por primera o segunda vez al Elche en la Primera División. Y todos debemos ser conscientes de que esta oportunidad no se puede dejar escapar.
Que nada ni nadie debe torpedear un proyecto deportivo que ha empezado como Gráficas Roque Sepulcre y su imprenta reflejaban a modo de calendario a su Elche, sus jugadores montados en un cohete y siempre con el mismo objetivo: estar en Primera. Qué recuerdos de esas estampas, y qué gran oportunidad tienen ahora por delante los ilicitanos para sentirse más orgullosos si cabe de su Elche.
Más que nunca, y a pesar de que los éxitos se logran en mayo y no en el mes de octubre, cada uno debe aportar su granito de arena para hacer que este sea el proyecto. Un proyecto de todos.
Y que se pueda enterrar de una vez por todas los episodios de las batallas del pasado, las guerras internas, los personalismos, las diferencias que han perjudicado de puertas para dentro en los últimos tiempos, a quienes han ido tomando las decisiones. Ese debe ser un ejercicio que deben aplicar a la máxima cada uno de los miembros del actual consejo de Administración.
Ahora, desde el presidente José Sepulcre hasta el último aficionado que sienta al Elche como suyo, se debe arrimar el hombro. Ayudar de forma positiva, acudiendo al estadio, alentando a un equipo que en Anduva volvió a dar la cara, que dejó constancia de que si está arriba, no es por causalidad. Que el fútbol le hace justicia y que algún día podrá perder, pero de la forma tan compacta que defiende, de la manera tan equilibrada que desenvuelve su juego y la verticalidad de sus atacantes, hacen que este Elche sea un buen equipo.
Fran Escribá está demostrando ser el mejor entrenador. Pone lógica, sensatez, sapiencia y unas ideas muy claras para sacar el máximo provecho a sus jugadores. Y el equipo está respondiendo a las mil maravillas. Ya no deben haber dudas para el equipo. No vale ya decir que no hay fondo de armario. Pelayo, autor del segundo gol, reivindicó también que los suplentes también están para sumar. Y hacer olvidar a Carles Gil, al que hay que seguir mimando para que sea el jugador que dejó a todo el mundo con la boca abierta en el inicio de la competición.
Ahora es el momento de que haya unidad, tranquilidad, decisiones sensatas y coherentes como tocar la fibra al seguidor para que vuelva al estadio. Ese es el camino. Y queda mucho por delante, pero se está ante la gran oportunidad que nunca antes hubiera soñado alguien. Esto no es un sueño. Es la realidad. Más que nunca, este año, hay que echar el resto para estar en Primera.
Le he criticado muchísimas veces. Pero en esta ocasión, a sus pies señor Gomis
La prensa arrima el hombro, el equipo lleva 8 jornadas haciendolo, la directiva ha puesto de su parte, falta la afición....
El Domingo tenemos que ser más de 15.000!!!
Sin histerias, ni triunfalismos. Vamos a apoyar al equipo desde el principio, que el equipo vea como se llena el Martínez Valero para que cuando se llene de verdad no se acojone.
VAMOS!!! EL DOMINGO TODOS AL ELCHE!






