Por C. Majara
Aún me acuerdo cuando llegaba la hora del partido y mi padre una hora antes, me decía: “anem”, y nos íbamos a casa de mi tío y dos amigos más, y nos juntábamos en el coche para desplazarnos a Altabix.
Era una sensación embriagadora y excitante en el momento de llegar, todo lleno en los alrededores del campo, rozándonos en los aledaños unos contra otros, con caras ilusionantes, saludándonos unos con otros, todos nos conocíamos , todos eramos amigos, todos eramos familia, todos eramos del ELCHE.
Yo era bastante pequeño, tendría unos diez años, pero notaba con mis ojos curiosos, la ilusión que ponía mi padre, llevándome al campo, verlo disfrutar, sufrir, emocionarse, para mi era una manera de conocerlo mejor.
Ver de cerca los sentimientos que rebozaba, ver como un equipo de fútbol, puede mover sentimientos a raudales y ponerte los pelos de punta, con un gol de Ruben Cano, o los goles de Gómez Voglino de penalti, o la parada mítica de Esteban, en la que todo el campo se puso en pie para aplaudirle, esa emoción, no la he vuelto a ver en un campo de fútbol, era tremendo....., ver los ojos de mi padre vidriosos, sentimientos a flor de piel, personas unidas por una ilusión, por un juego, personas de diferentes estratos sociales, razas, etc. abrazándose unos con otros.
Le doy gracias a mi padre, que me llevara con él a Altabix, le doy gracias a mi padre que me hiciera creer en un sentimiento, contándome historias de Pazos, Quirant o Romero, le doy gracias por hacerme persona y cada vez que pienso en el Elche pienso en mi padre, lo mucho que disfrutaría viendo a su equipo volver a subir algún día a Primera.
Sus últimos años era yo el que lo llevaba, era yo el que sufría viéndolo sufrir, me emocionaba al verlo y me di cuenta del sentimiento de un padre con su hijo........., cuando yo llevo al mío.
Cuando veo a mi hijo , veo a mi padre y seguro que mi hijo verá a su padre, como su abuelo vio a su nieto, un día jugar de portero en el Elche cf, y parar balones inverosímiles a delanteros increíbles.
Aún recuerdo a mi padre, y me aferro a él con todas mis fuerzas, por que el acordarme de él, me permite seguir vivo en éste mundo que va perdiendo ilusiones, sentimientos y grandezas.
y en el que un juego tan simple como el fútbol hace que miles de personas se unan, se amen y se ilusionen........
gracias papá......ANEM!!!!!!!!.





