El partido, para unos; un partido, para otros
TONI CABOT Ganó el Elche, y con justicia, entre otras cosas porque se presentó en el Martínez Valero a jugar el partido de la temporada frente a un Hércules que salió a disputar un partido más de esta liga. Sustancial diferencia que comenzó a plasmarse nada más ver a Molina en el once inicial, el jugador que quedó descartado mediante público anuncio el pasado martes y que ayer decantó el derbi haciendo de todo menos de lesionado. Ese día empezó a correr la pelota del clásico para Bordalás, técnico que decidió utilizar el escaparate mediático para favorecer el despiste mucho antes de que el árbitro hiciera sonar el pitido inicial. La balanza se inclinó del lado del que equipo que llegó al choque con más lecciones memorizadas para ser recitadas estrofa a estrofa. El Hércules, en cambio, se ajustó a ese guión establecido que hasta ahora le ha reportado beneficio hasta reparar en que su oponente tomaba ventaja al colocarle palos en las ruedas. De ahí que Esteban reaccionara en el descanso con un doble cambio -inusual en él- en el intento de dar un giro con la entrada de Cristian y Kiko con la sentencia del 2-0 pesando sobre su cuello. Ya era tarde. La capacidad creadora del Hércules quedó en manos de Tote, al que Acciari apenas dejó moverse con una marca pegajosa no exenta de golpes bajos. Junto al argentino, Wakaso y Usero mandaron por la zona ancha en la que Tiago Gomes, huérfano sin Farinós, no encontró su sitio. Al mismo tiempo, la banda zurda blanquiazul volvió a hacer aguas frente a la movilidad de Saúl y Juli. Sí, ayer ganó el que más se preparó.
Para resumir.
Que el Elche ganó porque, como no se juega nada, este era su principal partido de la temporada -ya veremos qué pasa dentro de cinco o seis jornadas, aún es pronto para eso-, mientras que, para el Hércules, sólo era un partido más -:shock:
Que anunciamos la baja de Molina y que luego jugó -uy, es que somos diablos, qué mala intención, habría de descalificarnos-.
Que Acciari es un cerdo y no dejó jugar a Tote a base de faltas, y por eso perdieron.
Y que con Farinós todo hubiera sido diferente -claro, y con Santos, y con Trobbianni, y con Quirant-.
Vamos que más parece que hubiera escrito el artículo Dluso o Corso que un periodista cuya función, supuestamente, es informar, y no hacer de ultra.
Pero, bueno, así da más risa ver lo que le j.ode.
























