Inseguridad. La sensación de inseguridad ciudadana parece haberse extendido a otros puntos de la ciudad. Si en los últimos días han sido los vecinos de la zona del Jardín de Andalucía los que han dado la voz de alarma, ayer también lo hicieron los comerciantes próximos a la plaza de Crevillent, en el barrio de Carrús. En este entorno se registraron dos asaltos en la madrugada del pasado lunes y varios más en estos dos meses.
Vecinos y comerciantes de un tramo de la calle Capitán Antonio Mena, el comprendido entre la parte inferior de la plaza de Crevillent, hasta la avenida de Pedro Juan Perpiñán, también han mostrado su preocupación, por lo que está ocurriendo en estos dos últimos meses en varios de los establecimientos ubicados en la zona
Tras consultar ayer a clientes y comerciantes de este área, casi todos conocían a alguien que había sido víctima de un robo o un asalto recientemente.
Entre los números 104 y 120 de la mencionada vía, y desde enero hasta hace apenas unos días, el número de robos se ha incrementado notablemente. O al menos esa es la sensación que tienen los residentes.
La última en recibir la visita de los ladrones ha sido una clínica veterinaria. Su responsable, Mercedes, se encontró el lunes, al ir a abrir, con la verja forzada y el cristal de la puerta de acceso reventado. Para ello utilizaron una tapa metálica del gas que encontraron a mano, a apenas dos metros del local.
"Mientras entren y no esté yo", indicaba ayer en parte resignada la veterinaria, quien señaló que los ladrones se llevaron los portátiles y rebuscaron entre los cajones, al tiempo que comenta otros robos que han sufrido negocios cercanos.
De hecho, casi enfrente, Rocío, que regenta una zapatería, recuerda cómo hace un mes, al abrir la persiana a las 9 de la mañana de un lunes, un hombre entró y le puso un cuchillo en el estómago.
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Aunque se llevó 60 euros, Rocío de manera inconsciente le plantó cara. "Me dio rabia, se me cruzaron los cables y saqué una tijera con la que le herí en el brazo. Luego, fuera, un señor mayor se quedó mirando lo que pasaba dentro y el ladrón se asustó y se fue", recuerda esta comerciante que cree que la Policía ya ha detenido al autor. "No es lo que te quitan, es el susto que te llevas", añade Rocío.
Justo al lado, pared con pared, se encuentra una óptica que fue asaltada a principios de año. Reventaron de madrugada la vitrina expositora y se llevaron decenas de gafas de marca. Fue un robo muy sonado en la zona y también en la ciudad, y desde entonces los comerciantes se han puesto en alerta.
Pero estos días han vuelto a extremar las precauciones. Tal y como comentan en la cafetería y restaurante Bretones, punto de encuentro de vecinos y comerciantes a la hora del desayuno o el café, el tema más comentado estos días son la comparación entre los robos del Jardín de Andalucía y los de su zona. Según coincidían en señalar varios vecinos, las fuerzas de seguridad pasan la semana que ha ocurrido algo. Luego, según indican, no los ven, a menos que vayan de paisano, de ahí que reclamen mayor presencia policial y medidas inmediatas.
Una cliente de una verdulería apuntaba también que días atrás, en la calle La Torre, intentaron robar de madrugada el coche a un vecino, el cual pudo, afortunadamente, ahuyentarlos, mientras otro vecino recuerda que en una tienda de telefonía tuvieron que avisar a la Policía porque observaron a gente sospechosa vigilando.
Otro de los perjudicados estos días por la ola de robos que, aseguran los comerciantes, se vienen cometiendo, es el negocio de los hermanos Sigüenza. Su frutería de la calle Fernanda Santa María fue asaltada también en la madrugada del lunes. Según explica David, consiguieron sacar de su guía la persiana y se colaron dentro para hacerse con el ordenador y buscar algo de cambio. Además revolvieron papeles y cajones y dejaron el cambio. Ayer era su segundo día sin casi poder abrir al público.
La indignación en la zona, en vista de estos casos, es más que manifiesta.
El concejal de Seguridad Ciudadana, Emilio Martínez, quiso lanzar ayer un mensaje de tranquilidad a los comerciantes y apuntó que los datos de 2010 no fueron malos "pero si ahora nos encontramos con un repunte, habla que replantearlo", en referencia a intensificar la vigilancia y coordinación entre las policías Nacional y Local.
Martínez, que este martes visitó la zona del Jardín de Andalucía junto con una patrulla, recordó que ayer se celebró la tradicional reunión de coordinación de ambas policías y precisamente salió el tema de esta zona de Carrús. No obstante, agregó no tener datos de los sucesos en la calle Capitán Antonio Mena, aunque insistió en la importancia de que se presente la denuncia y que los comercios extremen las precauciones.
Mientras la Policía Nacional coloca a agentes de paisano en zonas determinadas, la Policía Local lleva a cabo una distribución racional de sus agentes por toda la ciudad con apoyos de distinto tipo y que han permitido a este último cuerpo detener, por ejemplo, a los ladrones de la óptica de Capitán Antonio Mena.

*Nota un 60% debido a su ausencia hasta ahora y fuera de niveles habituales.










