Vamos a hablar un poco de el Escudo del Águila de San Juan y de España en general:
Le guste o no a muchos personajjillos, fue el Escudo de España desde el 2 de febrero de 1938 hasta el 5 de octubre de 1981 y su persecución esconde junto a una buena dosis de ignorancia, y odio de la “izquierda marxista” que no perdona su derrota y que intenta destruir, caiga quien caiga , como está demostrando últimamente, todos los símbolos que recuerden el régimen del 18 de julio… reafirmando con este comportamiento su odio irracional, su ignorancia y su incultura.
El águila se encuentra siempre presente en los momentos estelares de la Historia de España. Está presente en la época de los Reyes Católicos, en la bicéfala de Carlos I, etc.
Mucha gente tiene la desfachatez de ir en contra de la Bandera de España con el escudo del Águila de San Juan y decir que insta a la violencia y en cambio aprueban la exhibición pública de banderas y símbolos separatistas, como son las que añaden una estrella de cinco puntas, casi siempre roja, a las banderas de autonomías (atención venden estrellitas de éstas hasta en los todo 100 de los chinos, a por ellas chavales

), o de verdad anticonstitucionales como, evidentemente sí es, la tricolor republicana…
Lo verdaderamente avergonzante es la tolerancia hacia banderas y símbolos que van contra la Unidad de la Patria se debe a la falta de conciencia nacional, a la mentalidad apátrida y aldeana de los que mueven los hilos del Estado. Es lógico que, por eso, odien el escudo del Águila de San Juan que evoca la Unidad entre las tierras de España. Su significado es muy diferente a lo que hoy vivimos con la llegada de la constitución y el Estado de las Autonomías, pues se parte a España en varios pedazos en donde se fomenta el separatismo y el odio antiespañol. Por esto no se soporta ningún símbolo que evoque una España de Unidad, de Grandeza, de Orden, de Justicia Social… Estamos en una época en la que se defiende una España laicista, entre otras cosas. By: Pituca.
En esto se nos ha transformado España, tristemente.