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ELCHE
Fran Escribá y Sepulcre, un 'amor' en crisis
La relación entre el presidente del Elche y el técnico se enfría aún más tras el fiasco del recurso a destiempo
NOÉ GOMIS | ELCHE..-
Hay amores que pueden acabar matando. Y José Sepulcre, presidente del Elche, debe tener muy en cuenta este aspecto. Del futuro en el banquillo de su técnico, Fran Escribá -el preparador goza del mayor crédito posible de la grada y de la afición que acude al Martínez Valero- puede depender también el del máximo dirigente en los despachos y en la cúpula directiva.
Esa es una de las conclusiones que deja el enésimo enfrentamiento, desencuentro y cruce de declaraciones que ha enfriado más si cabe la relación entre el máximo dirigente y el técnico del ascenso.
Si el pasado jueves, el día después del 'atraco' sufrido ante el Real Madrid, ambos pudieron mostrar una imagen de cordialidad en un almuerzo celebrado en un bar del estadio, los hechos han vuelto a distanciarles. Y no es la primera vez que en sus entornos, las críticas son elevadas e importantes.
A José Sepulcre no le ha gustado lo más mínimo que el técnico criticara con dureza el error por haber recurrido fuera de plazo la sanción de Carlos Alberto Sánchez. El presidente, que se mordió la lengua ante los medios a la conclusión del encuentro frente al Celta de Vigo, no ocultó su enfado y malestar entre sus más allegados tiempo después. Entiende que como técnico y primer empleado directo, no debe criticar así a la entidad que le paga.
Y Escribá en parte defiende su terreno. Su continuidad en el banquillo está sujeta a los resultados. Y su desconfianza es máxima en los dirigentes como ha quedado patente a tenor de los numerosos hechos acumulados en los últimos meses.
Sin ir más lejos, recordó que no pudo contar con Damián tres partidos esta Liga porque el recurso que debía evitarlo tampoco prosperó, ya que no se remitieron las imágenes al comité de Competición. Ya se mosqueó con el retraso en la presentación de las fichas de 'la Roca' y otro compañero en el primer encuentro de Liga en Vallecas.
Y durante la pretemporada, sus mensajes fueron claros hacia la comisión deportiva. Renovó por un proyecto deportivo que le habían puesto sobre la mesa, pero los hechos demostraron que fue una planificación que no siguió un orden. Y en plena fase de preparación, Escribá no dudó en atizar al director deportivo, Jesús de Huertas, y al propio presidente, que quiso capotear la situación.
A todo esto, Escribá ha tenido que soportar críticas del presidente sobre los minutos que algunos jugadores tienen en el equipo. De ahí que le soltara toda una andanada cuando declaró que «no tienen ni idea de fútbol algunos dirigentes».
Ahora, condenados a entenderse pero distanciados en los planteamientos, van a jugar en favor del Elche tratando de que sus decisiones directivas no perjudiquen desde los despachos al proyecto deportivo como ha ocurrido ya. Pero, en el fondo, hay un pulso claro y evidente.
Mientras que Escribá tiene el calor y apoyo de la afición, Sepulcre se enfrenta a su 'peor enemigo' de los últimos tiempos.
El entrenador con más carisma y cariño que tiene ganada a la afición por su ascenso a Primera, por su mensaje y por el rendimiento que está sacando a la plantilla, sabe que puede poner al presidente en apuros si quisiera de verdad ir a la guerra. Pero Escribá no aspira, como en su día sí hizo José Bordalás, querer ser el dueño del club. El actual entrenador del Elche quiere consolidar al equipo en Primera y también que sus dirigentes estén a la altura de la categoría. Nada más.
Las peñas a través de las redes sociales quieren que el minuto 12 del encuentro ante el Espanyol se coree el nombre del entrenador, mientras que la peña Jove Elx ya se ha posicionado. Y ante el Real Madrid ya se coreó el «¡Sepulcre, vete ya!». Ese cántico atronó en los oidos del mandatario, que al día siguiente tuvo una discursión con el responsable de esta peña, al no estar conforme con ese cántico.
El tiempo pondrá a cada uno en su sitio. La victoria en Balaidos solamente ha significado cerrar de forma estéril esta crisis entre los dos principales protagonistas del Elche. Pero la historia no ha terminado. Y la temporada puede deparar más divergencias.

















