LA BATALLA DE LAS TERMOPILAS
La Batalla de las Termópilas (Compuertas Termales o también Puertas calientes por los manantiales calientes que existían allí)
fue un importante escenario del conflicto entre las polis griegas, con Esparta y Atenas a la cabeza, contra el Imperio Persa en el 480 adC.
videos de la batalla:
video de 300: http://www.mtv.com/overdrive/?id=1553704&vid=136403
video musical: http://es.youtube.com/watch?v=cKZFb_WlnSU
uno de canal historia: http://es.youtube.com/watch?v=Y-FevYuYEYc
DATOS:
Fecha 11 de agosto, 480 adC
Lugar Termópilas
Resultado Victoria del Imperio Persa
conflicto: guerras medicas
BELIGERANTES
Ciudades-estado griegas
Imperio Persa
COMANDANTES:
Leónidas I, Rey de Esparta †
Jerjes I, Emperador de Persia
FUERZAS EN COMBATE:
300 espartanos, 700 tespianos
Unos 6.000 aliados griegos. De esta fuerza inicial, el tercer día se retiraron todos menos unos 1.000
Entre 150.000 y 400.000 (aunque Heródoto afirma una cifra de 5.283.220 hombres (Heródoto, VII, 186))
BAJAS:
300 espartanos y 700 tespianos muertos, incluyendo a Leónidas I, más entre 500 y 1.000 del resto de aliados
25.000 según estimaciones modernas (vamos que de cada soldado espartano caído, caían 20 o mas persas)
La primera batalla se libraría en un lugar llamado valle de las Termópilas, un angosto desfiladero de unos 12 metros de anchura (actualmente más de un kilómetro debido a la erosión [3]).
Allí esperó a los persas un ejército compuesto por 300 hoplitas espartanos (a los que hay que sumar otros 600 ilotas, pues cada espartano llevaba dos siervos a su servicio), 500 de Tegea, otros 500 de Mantinea, 120 de Orcómeno y 1.000 hoplitas del resto de Arcadia: 400 de Corinto, 200 de Fliunte, 80 de Micenas, 700 tespios y 400 tebanos, además de 1.000 focenses y todos los locros. Por tanto, los lacedemonios o espartanos constituían una de las fuerzas más pequeñas, pero debido a su reputación y a ser los únicos soldados profesionales, los demás griegos delegaron en ellos de forma espontánea el mando del contingente.
Según las fuentes clásicas griegas, los soldados persas conformaban un ejército que oscilaba entre los 250.000 y el millón de efectivos, Heródoto incluso lo eleva a varios millones de soldados.

Se observa la desproporción de las fuerzas enfrentadas; pero lo estrecho del paso anulaba la diferencia numérica y la formación de falange de los helenos les concedía cierta ventaja sobre los persas, equipados con una panoplia mucho más ligera y por tanto menos protectora, además sus largas dollys (lanzas griegas para luchar en falange, pero no tan largas como las sarisas) podrían ensartar a los enemigos antes incluso de que estos pudieran tocarlos; así había sucedido en la pequeña confrontación de la Batalla de Maratón[1]. Por tanto inicialmente la lucha no tenía por qué ser suicida.
Fila tras fila los persas se estrellaron contra las lanzas y escudos espartanos sin que estos cedieran un centímetro. De esta forma, a pesar de la grave desventaja numérica, Leónidas y sus hombres se opusieron a las oleadas de soldados enemigos con un número mínimo de bajas, mientras que las pérdidas de Jerjes —aunque minúsculas en proporción a sus fuerzas— suponían un golpe para la moral de sus tropas. Durante las noches, Leónidas solía decirles a sus hombres: «Jerjes tiene muchos hombres, pero ningún soldado».
Frustrado e impaciente, Jerjes envió al frente a sus diez mil Inmortales, su fuerza de élite, llamados así porque cada vez que un Inmortal caía, otro corría a reemplazarlo, manteniéndose en la cantidad fija de diez mil hombres. Sin embargo, los resultados fueron los mismos. Los persas morían a cientos, la moral del ejército decaía y los griegos no mostraban signos de cansancio. La batalla continuó de esta forma durante tres días. Fue entonces cuando Jerjes, abatido, recibió la ayuda que necesitaba.
Un griego llamado Efialtes (que significa «pesadilla») ofreció mostrarle a Jerjes un paso alternativo que rodeaba el lugar donde estaba Leónidas para acabar con su resistencia de una vez por todas. Sin dudarlo, Jerjes envió un importante número de sus fuerzas por ese paso. Este paso se encontraba defendido por los focios, pero al verse sorprendidos durante la noche por los persas, huyeron al primer contacto, sellando de esta manera la suerte de los defensores de las Termópilas.
La batalla duró cinco días y los persas consiguieron derrotar a los temidos espartanos, pero éstos ya habían retrasado notablemente el avance persa, diezmado la moral de su ejército, causando considerables pérdidas y dando tiempo a los demás griegos para evacuar sus ciudades y preparar la defensa.
El tiempo durante el que los retuvieron fue bien utilizado para evacuar la ciudad y reunir un gran ejército que después lograría la victoria en Platea por tierra y en la Batalla de Salamina por mar, tras lo cual las aspiraciones persas de dominar la Hélade quedarían deshechas[3]. No obstante, los ejércitos de Jerjes causarían serios daños a las ciudades griegas y muchas de ellas serían quemadas y arrasadas, como le sucedió a la propia Atenas, que fue pasto de las llamas, incluyendo los principales templos de su Acrópolis.
Según algunos historiadores, sólo sobrevivieron dos soldados espartanos de los que habían quedado en Las Termopilas, Alejandro y Antigono de Esparta, quienes vieron la muerte de su rey y tras la lluvia de flechas se escondieron bajo sus escudos para aparentar que estaban muertos. Alejandro, más tarde, fue uno de los mejores guerreros de Esparta, pero no se le recordó como a otros héroes. Tras las Termópilas combatió en Platea, otra vez contra los Persas. Allí murió, tras recibir cuatro flechas en el pecho.
FOTOS:
MOMENTO DE LA BATALLA

EL PASO DE LAS TERMOPILAS

LEONIDAS

TIRANDO A LOS PERSAS AL MAR

EL COMIC

CON LOS MUERTOS DETRAS

EN LA BATALLA DE PLATEA

FORMACION DE FALANGE

FIN!!!







