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algo de tranquilidad. algo de poesia
Publicado: Vie Mar 02, 2007 9:01 pm
por john locke
SI UNA ESPINA ME HIERE...
Si una espina me hiere, me aparto de la espina,
...pero no la aborrezco! Cuando la mezquindad
envidiosa en mi clava los dardos de su inquina,
esquívase en silencio mi planta, y se encamina hacia más puro
ambiente de amor y caridad.
¿Rencores? ¡De qué sirven! ¿Qué logran los rencores?
Ni restañan heridas, ni corrigen el mal.
Mi rosal tiene apenas tiempo para dar flores,
y no prodiga savias en pinchos punzadores:
si pasa mi enemigo cerca de mi rosal,
se llevará las rosas de más sutil esencia;
y si notare en ellas algún rojo vivaz,
será el de aquella sangre que su malevolencia
de ayer vertió, al herirme con encono y violencia,
y que el rosal devuelve, trocado en flor de paz
grande amado nervo. grande entre los grandes
Publicado: Vie Mar 02, 2007 11:39 pm
por desde la Hoya
Nena cuantas curvas y yo sin frenoooooooo.
Publicado: Mié Jul 09, 2008 5:23 pm
por pedro picapiedra
Konstantínos Kaváfis.
ÍTACA.
Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Posidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Posidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.
Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.
Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.
Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.
Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.
No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.
Publicado: Mié Jul 09, 2008 7:19 pm
por felalcalg
Al Elche campeón que en una liga postrera
brindó para su afición su ansiado ascenso a primera.
Un gran mister con coraje, maestro, que supo formar
con su ofensivo marcaje su máquina de jugar.
Interiores ideales de tiro potente y duro,
un central que forma muro, con sus finos laterales.
Volantes y delanteros con sus pases tan precisos,
extremos escurridizos y un formidable portero.
En su ofensiva y marcaje brilla la seguridad,
técnica, velocidad, potencialidad y coraje.
Y así en su fase primera con su juego limpio y fino
dejó a la Cartagenera y al Hércules tirao en su camino.
Entre todos los segundas, España entera te aclama
y hasta se extiende tu fama mas allá de la frontera.
Viva el pueblo que le añora sus palmeras y su flores,
personales de la emisora que alentó nuestro colores.
Flota al viento un alirón para otra liga postrera,
¡pisa fuerte en la primera y en la división de honor!.

Por un poeta ilisitano...
Re: algo de tranquilidad. algo de poesia
Publicado: Vie Sep 30, 2011 10:44 pm
por il fenomeno
Alto jornal
Dichoso el que un buen día sale humilde
y se va por la calle, como tantos
días más de su vida, y no lo espera
y, de pronto, ¿qué es esto?, mira a lo alto
y ve, pone el oído al mundo y oye,
anda, y siente subirle entre los pasos
el amor de la tierra, y sigue, y abre
su taller verdadero, y en sus manos
brilla limpio su oficio, y nos lo entrega
de corazón porque ama, y va al trabajo
temblando como un niño que comulga
mas sin caber en el pellejo, y cuando
se ha dado cuenta al fin de lo sencillo
que ha sido todo, ya el jornal ganado,
vuelve a su casa alegre y siente que alguien
empuña su aldabón, y no es en vano.
Claudio Rodriguez