Bordalás da un toque de atención
Jose Bordalás ya tiene plenos poderes. Si el curso pasado Botella le acusó de que se le había escapado el vestuario de las manos, éste el técnico no va a pasar por alto ni un acto de indisciplina. Ya se ha podido comprobar en Austria. El miercoles, varios jugadores se escaparon de la concentración después de la cena para ir a un establecimiento cercano a tomar café. Los blanquiazules cogieron unos carritos de golf y se fueron sin dar explicaciones. Si bien, el lío fue a más. Al técnico le llegó una versión distinta a la que defienden los futbolistas. Bordalás reunió a la plantilla y pidió explicaciones. Al preparador le habían asegurado que el grupo se había escapado hasta el pueblo, Neudauberg, y a la vuelta les paró la policía local. Incluso, se llegó a especular con que habían sido multados. Acto seguido, los futbolistas implicados dieron la cara en la reunión que preparó el técnico y negaron este extremo. Varios jugadores herculanos aseguraron ayer a AS que los afectados "levantaron la mano y dijeron al míster que sólo habían bajado a la cafetería a las 9 de la noche para tomar un café y cogieron los coches prestados". Desde la plantilla se resta trascendencia a este hecho, pero Bordalás ya ha dejado claro que no permite estos actos.

