EL VINTIUNO
Publicado: Mar Nov 02, 2004 9:43 pm
Confieso que hasta que llegaste aquí, no te conocía. No es culpa tuya; tengo problemas para nombrar más de tres jugadores de tu anterior equipo. A mi no me gusta el fútbol, me gusta el Elche Club de Fútbol. No sé si me entiendes.
Empezó la primera fase de la pretemporada y los medios de comunicación ya se hacían eco. Ojo con este fichaje. Parece que se ha acertado, etc. . .
Después llegaron los amistosos en nuestra tierra, el Festa d´Elx, los primeros partidos de liga. . . Y mientras todo eso, este diálogo se produjo en casi todos los ambientes futboleros ilicitanos, entre los grupos de amigachos, los compañeros de butaca:
-Oye, el “vintiuno” quién es?
-Rubén.
-Y de que equipo viene?
-Del Sporting de Gijón.
-Joder, y le han dejao venirse. . .
Esta pasada semana llegó tu consagración en el Elche. Rodeado de polémica, te presentaste en tu ciudad, en tu anterior club, en tus orígenes, para llevarte el gato al agua y dejar con cara de pasmo a todo El Molinón y a todo Elche. Vaya sorpresón. Y no celebraste tu soberbio gol por respeto a ti mismo, supongo.
A los cuatro días más de lo mismo, y resultado superior. Te saliste. Tu nombre fue coreado en el Martínez Valero.Un nuevo ídolo. El míster te cambió para que la afición te recompensara con una gran ovación, como así fue. Y en el anillo, tus paisanos, tu anterior afición, mostraba todo su rabia e indignación.
No se puede hablar de algo tan complicado como esto si no se conocen todos los detalles. No se si sientes los colores del Elche, del Sporting, si tu padre (leyenda del sportinguismo) ha cambiado de equipo, si eres un pesetero. . .Y quieres saber una cosa? Me la pela, y perdón por la vulgaridad.
Porque quieras o no, tu eres un jugador del Elche C.F. Un profesional, que se gana la vida de manera tan digna; y mientras cumplas con tu trabajo y lleves la elástica franjiverde a lo más alto posible, a mi me sobra. Que la vistas con dignidad y orgullo, y lo des todo por ella. Por nosotros. Porque nosotros, la afición, si que sentimos los colores; lo llevamos tan dentro como cualquier otro aficionado de cualquier otro equipo, incluidos los del Sporting.
Y por eso, y aquí saco mi lado miserable pero por ello, humano, les entiendo. Entiendo su rabia. Su indignación. Su incomprensión. Porque el de la tierra, el hijo pródigo, el que creció con ellos, el canterano que sentía los colores, el que formaba parte del Sporting tanto dentro como fuera del campo, se les ha ido. Se sienten traicionados. Y yo, claro está, tan contento.
Tal vez la parte que tenga que dar más explicaciones no ha dicho esta boca es mía. Me refiero al Sporting de Gijón. No al Sporting intangible, ojo, me refiero a los hombres de traje y sonrisa peligrosa, que gracias a nuestros sufrimientos se hacen millonarios. Por la puñetera manía de no tratar a la gente de casa como se merece. Con la excusa sentimental, se aprovechan de auténticos jugadorazos, no valorándolos ni económica ni deportivamente. Y los errores se pagan.
Y yo, Rubén, disfruto de tu fútbol. Sigue así, y tendrás el cariño y el apoyo de los aficionados del Elche. Por dar todo lo que tienes dentro.
Por algo tan sencillo.
Empezó la primera fase de la pretemporada y los medios de comunicación ya se hacían eco. Ojo con este fichaje. Parece que se ha acertado, etc. . .
Después llegaron los amistosos en nuestra tierra, el Festa d´Elx, los primeros partidos de liga. . . Y mientras todo eso, este diálogo se produjo en casi todos los ambientes futboleros ilicitanos, entre los grupos de amigachos, los compañeros de butaca:
-Oye, el “vintiuno” quién es?
-Rubén.
-Y de que equipo viene?
-Del Sporting de Gijón.
-Joder, y le han dejao venirse. . .
Esta pasada semana llegó tu consagración en el Elche. Rodeado de polémica, te presentaste en tu ciudad, en tu anterior club, en tus orígenes, para llevarte el gato al agua y dejar con cara de pasmo a todo El Molinón y a todo Elche. Vaya sorpresón. Y no celebraste tu soberbio gol por respeto a ti mismo, supongo.
A los cuatro días más de lo mismo, y resultado superior. Te saliste. Tu nombre fue coreado en el Martínez Valero.Un nuevo ídolo. El míster te cambió para que la afición te recompensara con una gran ovación, como así fue. Y en el anillo, tus paisanos, tu anterior afición, mostraba todo su rabia e indignación.
No se puede hablar de algo tan complicado como esto si no se conocen todos los detalles. No se si sientes los colores del Elche, del Sporting, si tu padre (leyenda del sportinguismo) ha cambiado de equipo, si eres un pesetero. . .Y quieres saber una cosa? Me la pela, y perdón por la vulgaridad.
Porque quieras o no, tu eres un jugador del Elche C.F. Un profesional, que se gana la vida de manera tan digna; y mientras cumplas con tu trabajo y lleves la elástica franjiverde a lo más alto posible, a mi me sobra. Que la vistas con dignidad y orgullo, y lo des todo por ella. Por nosotros. Porque nosotros, la afición, si que sentimos los colores; lo llevamos tan dentro como cualquier otro aficionado de cualquier otro equipo, incluidos los del Sporting.
Y por eso, y aquí saco mi lado miserable pero por ello, humano, les entiendo. Entiendo su rabia. Su indignación. Su incomprensión. Porque el de la tierra, el hijo pródigo, el que creció con ellos, el canterano que sentía los colores, el que formaba parte del Sporting tanto dentro como fuera del campo, se les ha ido. Se sienten traicionados. Y yo, claro está, tan contento.
Tal vez la parte que tenga que dar más explicaciones no ha dicho esta boca es mía. Me refiero al Sporting de Gijón. No al Sporting intangible, ojo, me refiero a los hombres de traje y sonrisa peligrosa, que gracias a nuestros sufrimientos se hacen millonarios. Por la puñetera manía de no tratar a la gente de casa como se merece. Con la excusa sentimental, se aprovechan de auténticos jugadorazos, no valorándolos ni económica ni deportivamente. Y los errores se pagan.
Y yo, Rubén, disfruto de tu fútbol. Sigue así, y tendrás el cariño y el apoyo de los aficionados del Elche. Por dar todo lo que tienes dentro.
Por algo tan sencillo.