VUELVE EL ELCHE
Publicado: Lun Oct 25, 2004 12:38 pm
Alguien por ahí, al transcurrir las primeras jornadas de liga , hacía el comentario de que "este no es mi Elche, que me lo han cambiao", resaltando las enormes diferencias respecto al Elche de pasadas temporadas.
El Sábado, y tras lo visto en el municipal tarraconí, tuvimos ocasión de revivir a ese Elche genuino de la pasada temporada, ese Elche sin fuste ni pegada fuera de casa, con sus célebres fallos en defensa, dejando autopistas por donde se colaban como yo por mi casa los jugadores del Nástic, sin centro del campo, sin capacidad de reacción al encajar los goles. sin crear apenas ocasiones de gol, sin orden ni concierto, con esa falta de concentración tan característica al iniciarse el segundo tiempo, que casi siempre nos costaba un gol. Con Cuellar y Dani Tortolero en el terreno de juego, aunque esta vez con la camiseta cambiada...
Y yo desde el sillón de mi casa con ese tan característico y conocido sentimiento de impotencia, esperando un milagro de la virgen, o una jugada aislada en la que el portero contrario saca, rebota en un jugador nuestro y se cuela dentro.
Con esa sensación clara de que no ibamos a conseguir nada, como no fuera otro gol en contra, y de que saliera quien saliera la cosa iba a seguir igual. Mirando a la afición ilicitana de las gradas y pensando: pobrecicos, la vuelta que les espera...
Y ahora como tantos y tantos lunes de la pasada temporada, mirando para adelante y esperando que todo haya sido como una pesadilla, o como una dosis de ultra-realismo para darnos a todos una bofetada y bajarnos de la nube en la que nos encontrábamos , pensando que el Elche se había convertido por obra y gracia de Uribe en el Arsenal de Reyes y Henry.
Trabajo, trabajo, y trabajo, concentración, sufrimiento, que no somos nadie ni nadie nos podemos creer, que nos queda la de dios por delante, y que nuestro Elche es el Elche aunque a veces nos queramos convencer de lo contrario...
El Sábado, y tras lo visto en el municipal tarraconí, tuvimos ocasión de revivir a ese Elche genuino de la pasada temporada, ese Elche sin fuste ni pegada fuera de casa, con sus célebres fallos en defensa, dejando autopistas por donde se colaban como yo por mi casa los jugadores del Nástic, sin centro del campo, sin capacidad de reacción al encajar los goles. sin crear apenas ocasiones de gol, sin orden ni concierto, con esa falta de concentración tan característica al iniciarse el segundo tiempo, que casi siempre nos costaba un gol. Con Cuellar y Dani Tortolero en el terreno de juego, aunque esta vez con la camiseta cambiada...
Y yo desde el sillón de mi casa con ese tan característico y conocido sentimiento de impotencia, esperando un milagro de la virgen, o una jugada aislada en la que el portero contrario saca, rebota en un jugador nuestro y se cuela dentro.
Con esa sensación clara de que no ibamos a conseguir nada, como no fuera otro gol en contra, y de que saliera quien saliera la cosa iba a seguir igual. Mirando a la afición ilicitana de las gradas y pensando: pobrecicos, la vuelta que les espera...
Y ahora como tantos y tantos lunes de la pasada temporada, mirando para adelante y esperando que todo haya sido como una pesadilla, o como una dosis de ultra-realismo para darnos a todos una bofetada y bajarnos de la nube en la que nos encontrábamos , pensando que el Elche se había convertido por obra y gracia de Uribe en el Arsenal de Reyes y Henry.
Trabajo, trabajo, y trabajo, concentración, sufrimiento, que no somos nadie ni nadie nos podemos creer, que nos queda la de dios por delante, y que nuestro Elche es el Elche aunque a veces nos queramos convencer de lo contrario...